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revisión bibliográfica

revisión bibliográfica

Desarrollo y validación de un sistema de clasificación

endoscópica basado en NBI para identificar la displasia de

alto grado y el adenocarcinoma en el esófago de Barrett

Prateek Sharma, Jacques J. G. H. M. Bergman, Kenichi Goda, Mototsugu Kato, Helmut Messmann,

Benjamin R. Alsop, Neil Gupta, Prashanth Vennalaganti, Matt Hall,Vani Konda, Ann Koons, Olga

Penner, John R. Goldblum, and Irving Waxman

[w 3 ] accede al artículo original

ANTECEDENTES:

La endoscopia es la herramienta fundamental

en el seguimiento del esófago de Barrett con el objetivo de de-

tectar de manera precoz la presencia de displasia o de adeno-

carcinoma. Es prioritaria la toma de biopsias protocolizadas para

el estudio histológico. Sin embargo, la toma de muestra según

el protocolo de Seattle va a permitir el estudio histológico de

menos del 4% del Barrett existente. Esto ha hecho que, con la

aparición de endoscopios de alta definición y la cromoendosco-

pia virtual, el endoscopista dirija la toma de biopsias a las zonas

más sospechosas. Se han planteado diversos estudios con la uti-

lización de cromoendoscopia virtual siendo la más estudiada el

NBI. Era necesario el establecimiento de una clasificación basa-

da en unos criterios morfológicos con el objetivo de identificar

de manera fehaciente las series sospechosas de displasia.

RESUMEN:

En este estudio diversos expertos en esófago de

Barrett de Estados Unidos, Europa y Japón han validado unos

criterios de clasificación endoscópicos utilizando el sistema NBI

para identificar las áreas de displasia. Se trata de un trabajo muy

bien diseñado en el que han revisado imágenes de NVI para

discriminar criterios del patrón mucoso y del patrón vascular

que permitan diferenciar aquellas áreas de displasia. Establecen

los Criterios BING (Barrett´s International NBI Group). El grupo

revisa en una primera fase 60 imágenes de esófago de Barrett

con NBI, tanto no displásico como con displasia de alto grado o

adenocarcinoma, para caracterizar el patrón mucoso y vascular

visible. De esta manera establecen los criterios BING. En una se-

gunda fase reclutan pacientes que se incluyen para seguimiento

o tratamiento endoscópico del esófago de Barrett y obtienen

imágenes de alta calidad con NBI tomando muestras histológi-

cas de dichas zonas. Expertos revisan de manera individual 50

imágenes de NBI para validar los criterios y después evalúan 120

imágenes adicionales con NBI de Barrett para determinar si los

criterios sirvieron para predecir los resultados histológicos. En

los resultados demuestran que los criterios establecidos iden-

tifican pacientes con displasia con una Precisión del 85%, una

sensibilidad del 80%, especificidad del 88%, valor predictivo

positivo del 81% y valor predictivo negativo del 88%. Cuando

se identificó displasia Alta probabilidad, estos valores se incre-

mentaron al 92%, 91%, 93%, 89% y 95% respectivamente. El

coeficiente Kappa fue del 0’681 (sustancial).

Los autores concluyen que el resultado demuestra que la clasifi-

cación establecida es simple y permite identificar a los pacientes

con displasia y adenocarcinoma sobre Barrett basándose en los

resultados de la imagen obtenida con NBI

COMENTARIOS:

Cuando un paciente recibe el diagnóstico de

presentar esófago de Barrett, lo primero que percibe es la alar-

ma de que se encuentra con una enfermedad que puede desa-

rrollar un cáncer de Esófago. Sin embargo sabemos que, con un

buen control de la enfermedad y un seguimiento adecuado, la

posibilidad de desarrollar dicho cáncer de Esófago es realmente

remota. A nivel mundial se ha observado que esta condición lo

que provoca es que se aumenten las revisiones endoscópicas

del Barrett sin prestar realmente atención a lo que es necesario

que es un correcto diagnóstico y evaluación de la mucosa del

esófago. Con los endoscopios que disponemos actualmente y

con el uso de cromo endoscopia virtual o cromo endoscopia

real, podemos espaciar el seguimiento del Barrett sin displasia a

tres años o más siempre que tengamos controlado el reflujo de

estos pacientes. Es prioritario identificar aquellas zonas en las

que puede haber cambios inflamatorios o displásicos. Se han

intentado validar diferentes clasificaciones si bien el coeficiente

de concordancia o de correlación entre distintos observadores

siempre ha sido pobre. Valen los diferentes sistemas de cromoe-

ndoscopia. Probablemente el más utilizado y más estudiado ha

sido el NBI, sin embargo, otros están cerca y están realizando

sus estudios para identificar las alteraciones mucosas y vascu-

lares que permiten dirigir la biopsia mejor en el esófago de Ba-

rrett. En el trabajo publicado por Sharma y colaboradores se

describe una clasificación muy útil para ver bien las zonas con

displasia. Estas clasificaciones deben ser sencillas y muy repro-

ducibles. En los próximos meses pueden salir más artículos y

nuevas clasificaciones que permitirán que el endoscopista dirija

mejor la biopsia y pueda identificar las verdaderas zonas de dis-

plasia en el esófago de Barrett.

Artículo revisado por el Dr. José Miguel Esteban López-Jamar

Unidad de Endoscopia. Hospital Clínico San Carlos de Madrid