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revisión bibliográfica

revisión bibliográfica

Rifaximina Reduces Number and Severity of Intestinal

Lesions Associated with use of Non-steroidal Ainti-

inflammatory Drugs in Humans

Gastroenterology. 2016 Dec 19. pii: S0016-5085(16)35504-4. doi: 10.1053/j.gastro.2016.12.007.

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[w 3 ] accede al artículo original

Los anti-inflamatorios no esteroideos (AINEs) son ampliamente

utilizados desde el siglo XIX con la incorporación al mercado del

ácido acetilsalicílico y en la década de los 70 sufre una gran ex-

pansión con el surgimiento de nuevas ofertas en el mercado far-

macéutico.

Según la Agencia Española de Medicamento y Productos Sani-

tarios, el consumo de AINEs en España ha pasado de 38,7 DHD

en el año 2000 a 49 DHD en el año 2012 lo que supone un

incremento del 26,5% [dosis diarias definidas (DDD) por 1.000

habitantes y día (DHD)].

Sin embargo, su uso no está exento de efectos adversos, que

pueden ser graves y potencialmente mortales y que, básicamen-

te, podemos dividir en dos grandes grupos: eventos gastrointes-

tinales y eventos trombóticos. El uso de inhibidores de la bomba

de protones puede reducir la incidencia de los efectos adversos

gastrointestinales. No obstante, algunos autores concluyen que

pueden exacerbar el daño a nivel de intestino delgado.

La patogénesis de la enteropatía por AINEs es parcialmente des-

conocida, además de ser una entidad infradiagnosticada. Algu-

nas líneas de investigación apuntan a que la microbiota intesti-

nal está asociada con esta patología, aunque existen muy pocos

estudios en humanos. Los AINEs pueden producir en intestino

delgado (ID) un amplio abanico de lesiones: erosiones, úlceras

o estenosis y sus manifestaciones clínicas pueden ser: anemia,

hemorragia digestiva, dolor abdominal y/o perforación.

Existe evidencia de que en consumidores crónicos de AINEs se

pueden encontrar lesiones en ID hasta en el 71% en usuarios

durante 3 meses y hasta en el 81% en usuarios durante al menos

12 meses. Sin embargo, distintos autores han demostrado lesio-

nes en ID en pacientes que no eran tomadores de AINEs hasta

en el 10-33% de los casos, lo que obliga a tomar con cautela la

aparición de lesiones “tipo AINEs”.

Con la hipótesis del probable potencial de bacterias luminales

para la prevención y/o tratamiento de la enteropatía por AINEs,

surge el planteamiento del primer ensayo clínico en humanos,

que investiga el efecto de un antibiótico en el daño de la mucosa

intestinal inducido por AINEs.

Se trata de un ensayo clínico doble ciego, randomizado, contro-

lado con placebo, en fase IIa que incluye a 60 voluntarios sanos,

en ausencia o con escasas lesiones en ID (media 26 años, 42%

mujeres) y en el que se aleatoriza a recibir 75 mg de diclofenaco

de liberación retardada cada 12 horas y 20 mg de omeprazol

cada 24 horas + 400 mg de rifaximina o placebo cada 12 horas

durante 14 días. Se realizó enteroscopia mediante cápsula en-

doscópica previamente y al final del tratamiento para valorar la

mucosa intestinal.

Seis (20%) pacientes del grupo rifaximina y trece (43%) del grupo

control desarrollaron al menos una lesión en el ID (OR 0.33 [95%

CI 0.10, 1.03] y 0.35 [95% CI 0.11, 1.12]. Ninguno de los pa-

cientes del grupo rifaximina desarrolló erosiones o úlceras largas,

comparado con 9 pacientes del grupo placebo (p= 0.001).

En lo que respecta al número de lesiones de la mucosa, al compa-

rar con el valor basal, el grupo placebo presentó mayor número

de lesiones (>4 erosiones) que el grupo de tratamiento con rifaxi-

mina (1.2 ± 2.3 vs 0.3 ± 0.7, p= 0.0103).

Este estudio, si bien es cierto a corto plazo, demuestra que menos

pacientes en el grupo con rifaximina desarrollan lesiones intesti-

nales comparado con placebo. Además, el antibiótico redujo la

media del número de lesiones y parece abolir las erosiones o úlce-

ras largas, con buena tolerancia y sin efectos secundarios.

El efecto entero-protector de la rifaximina parece depender de

su actividad antibacteriana. Estudios experimentales, han demos-

trado que además de reducir la población de bacterias, modula

la composición de su hábitat en comunidad lo que se traduce en

una reducción de la inflamación intestinal y mejoría en la función

de barrera intestinal.

En la actualidad, no disponemos de estrategias terapéuticas para

la prevención de la enteropatía por AINEs. Sin embargo, la posible

asociación entre esta afectación y la microbiota intestinal es un

campo interesante que los resultados de este ensayo nos invitan

a explorar con futuros estudios prospectivos, bien diseñados, con

un mayor número de pacientes enfocados a valorar los posibles

efectos protectores de la rifaximina en esta entidad.

Artículo revisado por la Dra. Mileidis San Juan Acosta

Hosp. Univ. Nuestra Sra. de Candelaria. Sta. Cruz de Tenerife