Los niveles elevados de esta sustancia química ya se habían detectado previamente en ratones con esta enfermedad, que habían conseguido una rápida cicatrización y remitir la enfermedad a largo plazo. Según ha explicado el profesor de Medicina de la Michael G. DeGroote School of Medicine, John Wallace, uno de los autores de este estudio, "los niveles de prostaglandina D2 sólo eran elevados en aquellos pacientes en remisión a largo plazo". Además, como sugiere este experto, este hallazgo explica también que se trata de un "factor clave" en la prevención de nuevos episodios de esta enfermedad inflamatoria intestinal, que afecta a 100.000 personas en Canadá. La mayoría de la gente se cura, aunque normalmente requieren la extirpación de parte del colon. Igualmente, puede dar lugar a un nuevo tratamiento para la enfermedad intestinal inflamatoria que promueva la producción de la prostaglandina D2, ha explicado Wallace, así como también "es perfectamente posible que estos resultados puedan extenderse a la enfermedad de CROHN".