El diagnóstico de la enfermedad inflamatoria intestinal se ha triplicado en la población infantil y adolescente
EUROPA PRESS
11 noviembre 2011
En los últimos catorce años se ha triplicado el diagnóstico de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) en la población infantil y adolescente, ha informado la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (SEGHNP). Cada año se detectan entre 3 y 4 casos por cada 100.000 habitantes menores de 18 años, debido, según muchos expertos, en el estilo de vida occidental.

"Todavía desconocemos las causas últimas que explican este incremento, pero se postula que los hábitos de vida de las sociedades occidentales juegan un papel importante en el incremento de la EII. En concreto, los cambios asociados a la vida de los países industrializados, en la dieta, en los agentes infecciosos, en los estímulos ambientales, podrían actuar de una u otra forma en individuos predispuestos genéticamente, que serían los que llegarían a desarrollar la enfermedad", ha señalado el doctor Javier Martín de Carpi, de la Unidad para el Cuidado Integral de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal Pediátrica del Hospital Sant Joan de Déu (Barcelona). "La enfermedad inflamatoria intestinal, que agrupa a diferentes patologías pero que se refiere fundamentalmente a la enfermedad de CROHN y a la COLITIS ulcerosa, se manifiesta de forma diferente en el adulto que en el niño, siendo este último un campo todavía muy desconocido. De ahí, la importancia de este curso donde se actualizan los conocimientos actuales sobre estas patologías", ha explicado el doctor Luis Peña, presidente de la SEGHNP.

Los expertos han alertado de la necesidad de mejorar el diagnóstico de esta enfermedad en el II Curso sobre Enfermedad Inflamatoria Intestinal Pediátrica que han organizado, conjuntamente, el Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de CROHN y COLITIS Ulcerosa (GETECCU) y la SEGHNP, con la colaboración de la compañía Otsuka.

LA SINTOMATOLOGÍA ESTÁ POCO DEFINIDA De hecho, el tiempo medio de diagnóstico puede superar el año, ya que, según el doctor Martín de Carpi, la sintomatología no es muy definida y algunos médicos desconocen que la enfermedad está aumentando en los niños.

"Los síntomas en la población infantil son más sutiles que en el adulto. En los mayores, la EII suele cursar con dolor abdominal, DIARREA y pérdida de peso, lo que hace plantearse este tipo de patologías casi de forma inmediata. Sin embargo, en los niños resulta más difícil y se piensa, ante los mismos síntomas, en otras enfermedades más frecuentes, como es el caso de los procesos infecciosos. Esto puede, en ocasiones, demorar el diagnóstico durante periodos prolongados. A esto se suma, el hecho de que todavía los médicos no consideran que se van a encontrar con estas patologías en este grupo de población", ha añadido. Las señales de alerta, según este experto, son: DIARREAs frecuentes y dolor abdominal a lo largo de los meses, pérdida o escasa ganancia de peso y empeoramiento progresivo del estado general, lo que condiciona en el niño o adolescente decaimiento, disminución de la actividad física y una imposibilidad de cumplir con su ritmo de vida habitual. La detección precoz permite, según los especialistas, llegar a un tratamiento lo antes posible. "En los niños la terapia es todavía más compleja que en los adultos, si cabe, ya que debemos cubrir dos objetivos: por un lado, controlar la enfermedad, y por otro, lograr un buen desarrollo físico y psicológico. La EII es una enfermedad crónica, que puede determinar y cambiar el desarrollo del menor, retrasando su crecimiento y maduración sexual, influyendo además en su calidad de vida y en su personalidad. De ahí, la importancia de tener controlada la enfermedad desde las fases iniciales para garantizar un adecuado crecimiento y que la enfermedad no condicione su vida futura", ha asegurado el doctor Fernando Gomollón, presidente de GETECCU.

EXISTEN TRATAMIENTOS INCLUSO PARA LOS CASOS MÁS GRAVES No obstante, "cada vez contamos con más conocimientos para controlar mejor la enfermedad y esperamos que las estrategias que estamos aplicando nos permitan cambiar el pronóstico de la misma", ha afirmado el doctor Martín de Carpi. Incluso para los niños con un peor pronóstico y para los que responden peor al tratamiento se dispone de evidencia práctica sobre la oportunidad que representan terapias innovadoras, no farmacéuticas, como la aféresis de granulocitos.

Tal y como se ha analizado en este curso, el procedimiento constituye una alternativa en niños con COLITIS ulcerosa que son dependientes a los corticoides, pues permite disminuir la necesidad de estos medicamentos y minimizar así sus efectos adversos. España es uno de los países con una mayor experiencia en la aplicación de esta técnica, que consiste en la adsorción selectiva de leucocitos (granulocitos y monocitos/macrófagos) de la sangre, es decir, de aquellas células más proinflamatorias.

"El mejor manejo de la enfermedad en nuestros niños y adolescentes pasa por la combinación de las diferentes estrategias terapéuticas de las que disponemos, de una manera individualizada para cada uno de los pacientes, ya que estas enfermedades presentan una importante variabilidad en los distintos individuos", ha concluido el doctor Martín de Carpi