En la reunión los expertos han destacado la alta prevalencia de HEPATITIS C dentro de los pacientes infectados por VIH, llegando a ser alrededor del 30 por ciento. Además, la progresión de la fibrosis hepática es más rápida en esta población, haciendo especialmente relevante iniciar el tratamiento en todos estos pacientes.
Sin embargo, la curación aporta más beneficios además de a la propia enfermedad hepática, ya que la respuesta viral sostenida reduce no solo la progresión de la fibrosis, la mortalidad, las descompensaciones y el carcinoma hepatocelular, sino también las muertes no relacionadas con el HÍGADO ni con el VIH como, por ejemplo, las debidas a eventos cardiovasculares o tumores no relacionados con el VIH.
Este encuentro se ha centrado en la experiencia en vida real en pacientes coinfectados, los beneficios que está suponiendo el tratamiento de la HEPATITIS C en estos pacientes, los siguientes pasos para caminar hacia la eliminación de esta enfermedad y los retos que aún quedan en su manejo.
Uno de los principales retos que sigue existiendo en el tratamiento de la HEPATITIS C de estos pacientes es el manejo de esta medicación con la terapia antiretroviral de gran actividad (TARGA), donde es fundamental determinar la relevancia de las interacciones y evitar así riesgo de toxicidades. En este sentido, han destacado los expertos, los fármacos como 'Harvoni', de Gilead, que no son metabolizados por el CYP3A4 tienen "una clara ventaja".
"El tratamiento con 'Harvoni' en los pacientes coinfectados por VHC y VIH ha supuesto una revolución debido a sus altas tasas de eficacia contrastadas en práctica clínica real, su buen perfil de tolerabilidad y buen perfil de interacciones con la terapia antiretroviral para el VIH, y la comodidad de tomar un único comprimido una vez al día durante 8 o 12 semanas sin ribavirina para la mayoría de pacientes", ha destacado Marisa Álvarez, directora médica de Gilead.