Sólo un tercio de los estadounidenses que necesitan un trasplante de HÍGADO lo reciben y, mientras que el suministro de órganos sigue siendo igual, se espera que la lista de espera continúe creciendo. La investigación sugiere que los beneficios de los nuevos tratamientos para el VHC podrían extenderse a muchas otras enfermedades que causan insuficiencia hepática en fase terminal.
En Estados Unidos, la razón más común para necesitar un trasplante de HÍGADO es la CIRROSIS causada por el VHC, seguida de la CIRROSIS por el consumo de alcohol a largo plazo. Otras razones incluyen la enfermedad de HÍGADO graso no alcohólico, otras formas de HEPATITIS crónica, tipos genéticos de la enfermedad hepática e insuficiencia hepática aguda por medicamentos como acetaminofeno ('Tylenol').
"El suministro inadecuado de donantes de HÍGADO en Estados Unidos es un problema real", afirma el director de la investigación, Anupam Jena, profesor asociado sobre Política Sanitaria en la Escuela de Medicina de Harvard e internista en el Hospital General de Massachusetts. "La gente muere todos los días por enfermedad hepática debido a que no consiguen un órgano compatible. Curar a los pacientes de VHC antes de que estén lo suficientemente enfermos como para necesitar un nuevo HÍGADO y nuevos fármacos contra el VHC pueden acortar las listas de espera y hacer que haya más HÍGADOs disponibles para los pacientes con otras enfermedades", añade.
Jena y sus colegas del Centro Leonard D. Schaeffer de Políticas de Salud y Economía de la Universidad del Sur de California (USC) y Economía de la Salud de la Universidad de Chicago desarrollaron un modelo epidemiológico-económico que combina datos sobre la evolución de la enfermedad hepática crónica con modelos de asignación de trasplante de HÍGADO para estimar los efectos potenciales del cribado sistemático del VHC y el tratamiento en la demanda de trasplantes de HÍGADO en Estados Unidos.
CRIBADO Y TRATAMIENTO DEL VHC PARA REDUCIR LA FASE TERMINAL
Los investigadores encontraron que la detección sistemática y el tratamiento del VHC no sólo reduciría las tasas de enfermedad hepática en fase terminal debido a la infección por el VHC sino que también evitaría el trasplante de aproximadamente 10.500 HÍGADOs en pacientes infectados por el VHC durante un periodo de veinte años (2015-2035). Se estima que unos 7.300 de estos HÍGADOs serían trasplantados en pacientes con enfermedad hepática sin VHC y los 3.200 restantes en personas en las que no se realizó el cribado del VHC o que tienen el VHC, pero no respondieron a las terapias existentes.
El estudio tiene implicaciones para una amplia gama de patologías además de la enfermedad hepática, según el coautor del estudio Dario Lakdawalla, de la Cátedra de Desarrollo Farmacéutico y Regulación de la Innovación en la Universidad del Sur de California. "Para cualquier enfermedad en la que los trasplantes de órganos son difíciles de obtener, nuestro estudio sugiere una nueva vía por la que el tratamiento de una enfermedad única puede salvar las vidas de aquellos con otras patologías al ahorrar en órganos para trasplante", explica Lakdawalla.
Como ejemplo, explica que mejorar la gestión de la enfermedad de la arteria coronaria significará que las personas con insuficiencia cardiaca requieran un menor número de trasplantes de corazón en el futuro; de forma que esos corazones quedan libres y pueden trasplantarse a personas con otras formas de insuficiencia cardiaca. Pero no todos los efectos indirectos son beneficios.
El estudio también destacó cómo el aumento de las tasas de enfermedades como la diabetes y la hipertensión pueden tener consecuencias no deseadas para los pacientes con otras patologías. Al incrementarse la demanda de trasplantes de riñón en la etapa terminal de la enfermedad renal, por ejemplo, la diabetes y la hipertensión eliminan oportunidades de trasplante para los pacientes con otras formas de enfermedad renal en etapa terminal.