"En la realización de esta técnica, la reconstrucción venosa se suele hacer con tejido autólogo o material protésico, siendo excepcional el uso de injertos vasculares de donantes cadavéricos, lo que disminuye el riesgo de infección de la prótesis y posterior trombosis y no incrementa la morbilidad quirúrgica, al evitar la resección de otros vasos venosos autólogos", han explicado los doctores Vicente y Quijano.
Por su parte, la técnica quirúrgica efectuada en pacientes con tumores malignos de PÁNCREAS e infiltración de ejes arteriales centró la segunda de las comunicaciones presentadas a las reuniones científicas. Uno de los aspectos más controvertidos es el que aparece "en lesiones que se encuentran en íntima vecindad o que infiltran los ejes arteriales de vecindad, tronco celiaco, arteria hepática común o propia, arteria hepática derecha o arteria mesentérica superior", han afirmado. Estas lesiones suelen considerarse irresecables y, por lo tanto, se les aplica tratamiento paliativo, pero en muy seleccionados casos donde el proceso tumoral no está diseminado y en los que la lesión tumoral pancreática tiene un pequeño tamaño "debe de considerarse la resección quirúrgica como tratamiento electivo en un intento de obtener una resección completa del tumor", han matizado los doctores Vicente y Quijano.
TUMORES NEUROENDOCRINOS DE PÁNCREAS Igualmente se presentaron otras dos comunicaciones, analizando la primera de ellas el diagnóstico y tratamiento de tumores neuroendocrinos de PÁNCREAS con una incidencia singularmente alta. A tenor de los datos presentados, los tumores fueron funcionantes en tan sólo un 14 por ciento de los casos, el diagnóstico se realizó en todos los enfermos con métodos radiológicos y funcionales (Octreoscan y PET-TAC) y todos ellos fueron tratados quirúrgicamente con resecciones pancreáticas, locales o pancreáticas totales o subtotales.
"Existen argumentos para considerar que una captación positiva en el PET-TAC denota peor pronóstico que una captación positiva en el Octreoscan", ha indicado el doctor Marcello, al tiempo que ha añadido que "el mayor tamaño de los tumores no funcionantes requiere, en ocasiones, actuaciones quirúrgicas más complejas como la resección de la vena mesentérica superior".
De esta forma, el doctor Durán ha concluido que se puede considerar que esta prueba "no sólo posee un valor diagnóstico, sino que también puede aproximar hacia un pronóstico de la enfermedad tumoral".