El estudio, publicado en la revista 'Nature Cell Biology', ha revelado la función preventiva de la proteína CPEB4 contra el HÍGADO graso, una condición patológica que suele derivar hacia una inflamación crónica --esteatoHEPATITIS no alcohólica-- que puede desencadenar fibrosis, CIRROSIS y cáncer de HÍGADO, en última instancia.
El trabajo "abre la vía a estudiar estrategias terapéuticas para prevenir y combatir el HÍGADO graso", que se caracteriza por la acumulación de grasa en los hepatocitos; hay múltiples condicionantes para desarrollarlo que no están bien descritos todavía, pero la obesidad, el estilo de vida y el envejecimiento están relacionados.
Los científicos eliminaron esta proteína del HÍGADOs de ratones para estudiar su función y observaron que, a medida que envejecían, los roedores desarrollaban HÍGADO graso, además de que los ratones jóvenes con una dieta rica en grasa y carentes de CPEB4, también desarrollaban esta condición y más acentuada.
Según el primer autor del artículo, Carlos Maíllo, esta proteína es "esencial" para dirigir la respuesta al estrés del HÍGADO; en concreto, el retículo endoplasmático --orgánulo celular relacionado con la síntesis y plegamiento de proteínas y el metabolismo de lípidos-- en situaciones de estrés detiene sus funciones para restablecer el equilibrio celular.
Esta respuesta de "limpieza" está orquestada por la CPEB4 y varía según las horas del día, siendo en humanos más intensa durante el día --cuando el HÍGADO tiene mayor trabajo-- y menor durante la noche.