Durante la jornada, en la que participaron más de 150 profesionales de la salud, mayoritariamente enfermeras, se puso de manifiesto que este síndrome está todavía infradiagnosticado y que la mayoría de pacientes no reciben un tratamiento adecuado.
La disfagia orofaringea, caracterizada por la dificultad o la molestia que se produce en el tránsito de la comida o los líquidos de la cavidad oral al ESÓFAGO, es un serio problema de salud en pacientes ancianos, entre los que presenta una prevalencia muy alta, ya que puede afectar al 30-40 por ciento, aunque hay datos que la cifran en el 60%, sobre todo en pacientes institucionalizados
Esta patología puede ocasionar complicaciones severas como malnutrición, deshidratación, infecciones respiratorias o neumonía. Puede afectar al 30-40% de las personas mayores de 65 años. Es una enfermedad reconocida por la Organización Mundial de la Salud y recientemente considerada por la ESSD y la European Union of Geriatric Medicine Society como síndrome geriátrico, ya que tiene una alta prevalencia entre la población anciana y es necesaria una aproximación multidimensional para su tratamiento, con la participación de enfermeras, auxiliares, médicos, logopedas o nutricionistas.